BLW (Baby-Led Weaning)

El BLW es aquella alimentación complementaria cuando el lactante se lleva solo los trozos a la boca manipulando con sus manitas, sin ayuda del adulto. La alimentación debe ser a demanda, igual que la lactancia materna. En función de sus señales innatas de hambre y saciedad él bebe decide cuanto comer y que alimentos elegir entre aquellos que le estamos ofreciendo, también escoge la velocidad a la que desea comer, sin ser el adulto el que escoja la cantidad de comida y el ritmo. Él bebe aprende a parar de comer cuando está saciado y no cuando se acaba la comida que el adulto considera apropiada.

 

Requisitos:

El bebé debe tener al menos 6 meses, y debe ser capaz de aguantarse sentado solito.            

No debe presentar trastorno neuromuscular, retraso en el desarrollo, lesiones cerebrales, u otras condiciones médicas que afecten a la coordinación neuromuscular involucradas en el proceso de tragar.

Es importante destacar que la alimentación de la familia debe ser la misma que la del bebé, todos deben comer el mismo tipo de platos (adaptando al principio alguna textura) siguiendo un modelo de dieta saludable, el bebé no aprenderá a comer de forma adecuada si el resto de la familia está comiendo otro tipo de comida “insana”, ya que imitan lo que ven. Los primeros años de vida se establecen las preferencias alimentarias, que se modificaran muy poco en la vida adulta.

 

Algunos de los beneficios que se le atribuyen al BLW:

  1. El bebé acepta más variedad de alimento, ya que desde inicio se le acostumbra a probar más alimentos distintos y por separado.
  2. El bebé podría tener menos sobrepeso en el futuro, ya que el adulto no interfiere en la regulación de ingesta (hambre/saciedad), sino que es el propio niño que come lo que necesita.
  3. No se le obliga a comer al bebé. Si tiene hambre comerá más cantidad de alimento y si no tiene hambre comerá menos.
  4. El bebé desarrolla más sus habilidades motoras ya que coge y manipula los alimentos él solo.
  5. El bebé no tendrá que sufrir la transición de puré a sólidos. La adaptación al alimento normal suele ser peor aceptada en aquellos que han pasado meses comiendo triturado, gestionan peor la deglución de diferentes texturas.
  6. El bebé se familiariza con el sabor real de los alimentos, ya que se comen por separado uno a uno. Con los purés es más difícil identificar los sabores de los diferentes alimentos.
  7. Se estimulan más los sentidos ya que explora las texturas con sus manos, su boca, los olores, sabores, colores…

 

Riesgo de atragantamiento:

Hay que diferenciar el riesgo de atragantamiento real y lo que sería una arcada o toser para expulsar el alimento. La arcada es un acto reflejo que hace que se cierre automáticamente la garganta y se empuje con la lengua el alimento con la lengua a la parte frontal de la boca.

No debemos meterle los dedos en la boca, ya que podríamos empujar el alimento hacia atrás y producir un atragantamiento real. Tampoco debemos golpearles la espalda, ya que podemos hacer que el alimento se mueva y de nuevo provocar un atragantamiento real.

Si el bebé es capaz de toser con fuerza, respirar con normalidad, hablar, llorar o emitir sonidos normales, no está ahogándose.

 

Normas de Seguridad:

El bebé debe estar sentado, no puede estar reclinado, tumbado etc, debido al peligro que comporta.

Deben evitarse las distracciones, como la televisión, dispositivos electrónicos, hacerle carantoñas, cantarle… si el niño esta distraído hay más riesgo de atragantamiento.

Un adulto siempre debe estar presente mientras está comiendo, nunca debemos dejar al niño solo.

 

Alimentos que deben evitarse:

  • Frutos secos enteros, semillas grandes como las de calabaza o más grandes. Varios estudios muestran que son los principales causantes de atragantamiento en bebés y niños pequeños. Si pueden darse triturados en forma de hummus, thahini, harina de almendras, crema de cacahuete…)
  • Caramelos, golosinas… además de por cuestiones nutricionales, debido a su forma, textura y tamaño, son fáciles de tragar sin masticar pudiendo provocar atragantamiento.
  • Alimentos pequeños de forma esférica o redonda como garbanzos, cerezas, frutos del bosque, aceitunas, tomates cherry, uvas, guisantes… todos ellos enteros. Deben ofrecerse cortados y sin hueso, o bien triturados formando parte de otros platos.
  • Salchichas o perritos calientes. Debido a su forma cilíndrica y tamaño similar a las vías respiratorias del niño, es un alimento que puede bloquear fácilmente las vías aerodigestivas.
  • Alimentos de consistencia dura como manzana, zanahoria o palomitas de maíz. Pueden ofrecerse ralladas o asadas.
  • Piña cruda.
  • Mantequilla de cacahuete o cremas similares debido a su consistencia pegajosa, pueden quedar pegadas a las vías respiratorias, pudiendo formar un tapón difícil de extraer. Ocurre lo mismo con chicles o nubes de azúcar.
  • Gelatinas, por el alto riesgo de aspiración.
  • Alimentos con rebozados duros.
  • Maíz de todo tipo (mazorca, grano o en forma de aperitivos como los “nachos”)
  • Patatas fritas de bolsa.
  • Fruta deshidratada: uvas pasas, orejones… ya que mantienen su tamaño, forma y dureza.
  • Biscotes, crackers duros o palitos de pan tostado (picos), no se disuelven fácilmente y pueden romperse en trozos duros en la boca.
  • Carne cortada en cubos grandes, carne con iel y pequeños trozos de carne muy dura. Tamaño de los alimentos: lo ideal es ofrecer un tamaño similar al dedo de un adulto, suficientemente largo para que el bebé lo pueda coger y que la comida sobresalga de su mano.

Cocinado: Suficientemente cocinado como para que el bebé sea capaz de aplastarlo con la lengua contra el paladar). Puede probarlo el adulto y si no es capaz debe cocinarse algo más.

 

Cabe destacar que una alimentación convencional a base de purés no es un problema para la salud ni menos saludable, no siempre es fácil poder llevar a cabo la alimentación complementaria con BLW, ya que muchas veces la vuelta al trabajo hace incompatible esta alimentación si el niño está en la guardería. Como hemos visto, los estudios muestran beneficios a la hora de aceptar mejor nuevos los alimentos, y tienen menos riesgo a sufrir obesidad, pero los estudios también plantean si es porque las familias que deciden aplicar este método son más respetuosas con el bebé, por lo que aunque le dieran purés no le obligarían a comer cuando no quiere más, y le ofrecen alimentos variados y saludables, por lo que no os obsesionéis si no podéis hacer una dieta BLW.

 

Si queréis saber más sobre BLW os recomiendo el libro de la compañera Lidia Folgar, Aprender a comer solo. Muy recomendable:

Alimentación complementaria (parte II)

Tras el primer post sobre la alimentación complementaria donde recogí las últimas recomendaciones sobre el tema, ampliamos más datos relevantes y de interés.

  • Alimentos potencialmente alergénicas: Los alimentos considerados potencialmente alergénicos pueden introducirse a partir de los 6 meses (excepto la leche de vaca y derivados), prestando mayor atención por si provocan reacción, se ha visto en varios estudios que retrasar su introducción no interfiere en el desarrollo de alergias, por lo que puede darse a partir de los 6 meses, huevo, melocotón, fresas, cacahuete, semillas, etc., sin ningún riesgo, así lo afirman la Academia Americana de Pediatría, la academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica, Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición pediátrica y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria.
  • Gluten: Las últimas revisiones científicas indican la importancia de introducir el gluten antes de los 7 meses (y no antes de los 4), ya que si se hace, existe mayor riesgo de enfermedad celíaca y de diabetes tipo I.
  • Alimentos con riesgo a atragantamiento: frutos secos enteros, zanahoria cruda, uvas enteras… debemos esperar a ofrecerlos enteros hasta pasados los 3 años, eso no quiere decir que puedan ofrecerse a partir de os 6 meses si se ofrecen de manera diferente, por ejemplo, frutos secos triturados formando parte de salsas, purés o utilizados como alimento para rebozar, zanahoria cocida, uvas troceadas…
  • No obligar a comer al niño: la Agencia de Salud Pública de Cataluña aconseja no obligar a comer a los niños debido al mayor riesgo de sobrepeso. Los adultos debemos escoger alimentos saludables para ofrecérselos a los niños y así promover una alimentación sana, pero debemos dejarles comer la cantidad que el niño considera ya que son capaces de regular su ingesta calórica, variando de una comida a otra, es preferible servir menor cantidad de alimento y en el caso de tener más hambre dejarles repetir, pero fomentando repetir en platos como las verduras o frutas y en cambio limitar las carnes.
  • Evitar los alimentos procesados, sobre todo los rico en azúcares y grasas: por desgracia muchos de los productos infantiles están “cargados” de azucares para hacer más atractivo el producto para l paladar de los niños. En los 3 primeros años de vida se instauran las preferencias alimentarias, si constantemente ofrecemos productos dulces a nuestros hijos se acostumbrarán a ellos haciendo casi imposible que después no los coman. Tambien debemos evitar las grasas saturadas (habituales en productos procesados) y en casa cocinar siempre con aceite de oliva.
  • Siempre que se pueda producto casero: cuando preparamos la comida en casa sabemos que lo que ponemos, y que los ingredientes, son de buena calidad, si compramos el producto “listo para comer” nunca será tan sano como debería. Es muy importante respetar la saciedad del bebé y que compartan mesa con la familia, y a poder ser compartiendo los mismos alimentos.
  • Cantidades orientativas recomendadas.
  Cantidades recomendaas

ALIMENTOS

6-12 meses

12meses – 3 años

Frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pasta, arroz, pan, etc.

Las cantidades que se ofrecen deben adaptarse a la sensación de hambre del niño, combinando al gusto según la elaboración del plato, suelen comer entre 150-250 gramos en funcion del niño.

Carne, pescado y huevo

Es importante limitar las cantidades de estos alimentos, (en nuestro entorno se consumen en exceso) ya que un consumo elevado está asociado a un riesgo de desarrollar obesidad infantil.

Carne

 20-30gr (día)

40-50gr (día)

Pescado

30-40gr (día)

60-70gr (día)

Huevo

1 unidad pequeña: medida S (menos de 53 gramos)

1 unidad mediana o grande: medida M (de 53-63 gramos) o L (de 63-73 gramos)

Fuente: Guía Alimentació en la primera infancia (Generalitat de Catalunya)

*Las cantidades deben aumentarse progresivamente, por ejemplo un bebé de 6 meses dar 20 gramos e ir aumentando a medida que crezca y según las cantidades que coma a 30 gramos.

*Si se desea dar en comida y cena debería fraccionarse las cantidades en dos tomas.

Técnicas y preparaciones culinarias

Es muy recomendable diversificar y preparar diferentes tipos de cocciones para acostumbrar a los niños a las diferentes texturas y sabores (los alimentos ofrecen es diferentes dependiendo de la cocción), hervido, al vapor, plancha, estofado, guisado, al horno, frito… siempre utilizando grasas saludables como el aceite de oliva.

Texturas y bebés

Actualmente existe dos opciones a la hora de iniciar la alimentación complementaria, la tradicional a base de purés y triturados y el BLW (Baby Led Weaning), que es Alimentación autorregulada o dirigida por el bebé, de ello hablaré en un post especial, porque da mucho de sí.

Respecto a alimentación complementaria tradicional es importante comentar que a la hora de ofrecer los cereales, no existe como única opción las famosas papillas solubles, es muy fácil preparar las papillas en casa cociendo el cereal, sea arroz, avena, mijo etc y mezclarlo con la leche, muchas de las papillas infantiles tienen azucares añadidos y las que no suelen estar dextrinadas por lo que el almidón esta “roto” para que se digiera más fácilmente haciéndolas más dulces, acostumbrando a los pequeños de nuevo a sabores muy dulces. En breve es colgaré como preparar las papillas caseras y daré opciones de algunas marcas comerciales que no están dextrinadas y donde podemos encontrar el cereal entero, es decir integral.

Alimentación complementaria (parte I)

alimentacion-complementaria-parte-1

La alimentación del bebé durante los primeros 6 meses de vida es a base de leche materna o en su defecto de fórmula. Una vez alcanzados los 6 meses el bebé necesita complementar su alimentación con otros alimentos para conseguir todos los nutrientes necesarios. A partir de los 6 meses las demandas de Hierro, Zinc, Calcio y Vitamina D aumentan, por ello la necesidad de complementar.

Si el bebé toma exclusivamente leche materna (es siempre la mejor opción para alimentar al bebé) se iniciará la alimentación complementaria a partir de los 6 meses, ya que la leche materna cubre perfectamente la demanda energética y de nutrientes de manera óptima hasta los 6 meses de edad, la leche materna varía su composición en función de la necesidad del bebé, el momento del día, etc.

Si se realiza lactancia mixta (materna + fórmula) o solo fórmula, a partir de los 5 meses puede iniciarse la alimentación complementaria, aunque si se desea puede esperarse a los 6 meses.

A tener en cuenta:

  • Es importante saber que la introducción de alimentos no debe estar fijada de manera inamovible sino que dependerá de la maduración de cada bebé y nivel de actitud.
  • No existe una recomendación específica sobre que alimento introducir primero, de hecho cada país (de la misma Unión Europea) es diferente. Aunque lo habitual es seguir el calendario de introducción ofrecido por tu equipo de pediatría.
  • No debe introducirse alimentación complementaria nunca antes de los 4 meses debido a la falta de maduración del sistema digestivo o de la función renal y por la falta de adaptación del sistema inmunitario, pudiendo provocar alergias alimentarias si se introducen antes de tiempo. También es importante no introducir los alimentos sólidos pasados los 8-10 meses, ya que podría perjudicar en el aprendizaje del bebé.
  • Los alimentos nuevos deben introducirse siempre de manera progresiva y en pequeñas cantidades, a intervalos de 3-5 días. De este modo pueden descartarse posibles alergias.
  • Es muy recomendable ofrecer los nuevos alimentos de manera cómoda y relajada, sin ruidos (televisión, teléfonos…) para que el bebé preste toda su atención a la comida.
  • Si no acepta los nuevos alimentos debe mantenerse una actitud positiva y tolerante, para que el rechazo solo sea temporal. Pasado unos días volver a ofrecer los alimentos.
  • Es importante no comparar al bebé con otros, cada bebé tiene su ritmo y come cantidades diferentes. Es bueno respetar su sensación de hambre.
  • Las últimas revisiones científicas indican la importancia de introducir el gluten antes de los 7 meses (y no antes de los 4), ya que si se hace, existe mayor riesgo de enfermedad celíaca y de diabetes tipo I.

Calendario de incorporación de nuevos alimentos (orientativo)

Tal como he comentado antes, el calendario de introducción de nuevos alimentos es meramente informativo, dependerá del desarrollo y características de cada bebé.

 

 

Edad de incorporación

ALIMENTOS

0-6 meses

6-12 meses

12-24 meses

≥ 3 años

Leche materna

X

(continuar si se puede)

(continuar si se puede)

(continuar si se puede)

Leche adaptada

X (en caso de no dar materna)

X

 

 

Cereales (pan, arroz, pasta… con o sin gluten)

 

 

X

X

X

Frutas y hortalizas1

 

X

X

X

Legumbres, huevos, carnes2 y pescados3.

 

X

X

X

Aceite de oliva, frutos secos chafados o molidos.

Yogur y queso tierno4.

 

X

X

X

Leche entera (en caso de que no siga con leche materna), yogur y queso tierno

 

 

X

X

Alimentos con riesgo de atragantamiento (frutos secos enteros, zanahoria cruda, uvas enteras…)

 

 

 

X

Alimentos superfluos (azúcar, miel5, cacao y chocolate, flanes, postres lácteos, galletas, zumos envasados, bollería, embutido…)

 

 

 

 

Retrasar lo máximo posible y en la menor cantidad posible (siempre a partir de los 12 meses)

Fuente: Guía Alimentació en la primera infancia (Generalitat de Catalunya)

 

  • Frutas y hortalizas1: Evitar las espinacas, acelgas y borraja antes de los 12 meses debido a su alto contenido en nitratos. En el caso de que se den no debe superar el 20% de la cantidad del plato. A partir de 1 año hasta los 3 años, estas dos hortalizas no deben superar la ración diaria.
  • Carnes2: los niños menores de 6 años no deben comer carne de caza, debido a que el plomo que pueden contener puede causar daño neuronal.
  • Pescados3: por su alto contenido en mercurio deben evitarse pescados como: pez espada, emperador, atún, bonito, salmón, tintorera o cazón. A partir de 3 años limitar a 50 gramos a la semana 0 100gramos cada 2 semanas. Deben evitarse el consumo de cabezas de gamba, langostinos, cigalas… por su alto contenido en cadmio.
  • Yogur y queso tierno4: Se pueden ofrecer pequeñas cantidades de yogur y queso tierno a partir de los 9-10 meses.
  • Miel5: evitar la miel en menores de 12 meses por riesgo de intoxicación por botulismo.
  • El bebé no necesita beber agua mientras toma leche materna (o de fórmula). A partir del 6º mes ofrecer según su sensación de sed.
  • En las medias mañanas y meriendas deben adecuarse las preparaciones al bebé, dando preferencia a fruta fresca, yogur natural y pan (puede ofrecerse con aceite, tomate y aceite, queso tierno…)
  • Se aconseja no añadir sal en las preparaciones.
  • A medida que crece, no ofrecer siempre la textura triturada, variar con chafados, troceados, etc. (Merecerá una entrada especial la práctica “Baby led weaning”, es decir alimentación con sólidos o dirigida por el infante).
  • En el caso de optar por una alimentación vegetariana o vegana es de vital importancia que este supervisada por un profesional CUALIFICADO (dietista nutricionista especializado en vegetarianismo) y suplementada para evitar déficits nutricionales (adelanto que la vitamina B12 debe estar suplementada si o si).

Ofreceré un segundo artículo con las cantidades orientativas recomendadas.

 

 

 

 

 

¿Tu hijo tiene alergia al marisco? ¡Conoce los síntomas de alerta!

marisco

El sistema inmunitario de un alérgico reacciona de manera desproporcionada contra las proteínas que contiene el alimento, el cuerpo interpreta que es una amenaza y lo ataca.

Los síntomas más comunes de las reacciones alérgicas son:

  • Picor
  • Ronchas rojas en la piel
  • Problemas para respirar
  • Respiración en la que se emiten “pitos”
  • Tos
  • Inflamación de boca y/o garganta
  • Dolor de estómago
  • Vómitos o diarrea
  • Picor de ojos
  • Mareo
  • Etc

La única forma de prevenir una reacción alérgica es evitar completamente comer marisco, siempre que se haya diagnosticado la alergia. Eso incluye tener que leer las etiquetas de todos los producto alimenticios ya que pueden estar presente en muchos de ellos.

Si quieres leer mi artículo completo:

https://vivelasalud.dkvseguros.com/alimentacion/alergia-al-marisco

VUELTA AL COLE: DESAYUNOS Y MERIENDAS MUY SANOS

desayuno-ninos

 

La vuelta al cole ya está aquí y tras el caos y los desórdenes del verano toca organizarse y volver a la rutina.

Cuidar lo que se come en las comidas principales (comida y cena) es importante pero no debe olvidarse el desayuno, la media mañana y la merienda para un adecuado crecimiento y desarrollo.

Desayuno

  • Pan de chapata con aceite de oliva virgen extra con jamón serrano acompañado de batido de yogur, naranja y plátano.

Media mañana o merienda

  • Yogur desnatado bebido con 1 manzana mediana. Es preferible acostumbrar a los pequeños a tomar la fruta con piel para aumentar el consumo de fibra.

Si quieres conocer más ejemplos lee mi artículo completo en:

http://www.mapfre.es/salud/es/cinformativo/colegio-desayunos-meriendas.shtml

 

¿Son realmente necesarias las leches de crecimiento?

leche para niños

 

En los últimos años se han lanzado varias campañas publicitarias desde varias empresas lácteas recomendando leches de crecimiento para niños de 1 a 3 años, promoviendo la idea de ser leches ideales y necesarias para un óptimo crecimiento además de favorecer un mayor desarrollo intelectual de los más pequeños. Debido a estas campañas muchos padres me plantean en la consulta si es necesario comprar estas leches versus  las leches de vaca tradicionales.

Resolvamos estas dudas:

A partir del año, el organismo del niño está preparado para asimilar una dieta variada que incluye la leche de vaca (a no ser que el niño presente problemas de intolerancias o alergias, esto sería otra cuestión).

Bajo criterio profesional considero que las leches infantiles enriquecidas o de crecimiento no son necesarias, os expongo los motivos a continuación.

  • Muchas de ellas (no todas) tienen un aporte calórico mucho mayor que la leche de vaca por lo que pueden favorecer la obesidad infantil aportando calorías extras a la dieta.
  • Los nutrientes con los que pueden estar enriquecidas estas leches (ácido linoleico, calcio, fósforo, magnesio, cobre, selenio, cromo, molibdeno, manganeso, fluoruro, vitamina A, vitamina E, vitamina K, tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, piridoxina, biotina, ácido fólico, cobalamina, la vitamina C…) no son nutrientes que los niños de la unión europea presenten de manera deficitaria, por ello no son para nada necesarias.
  • Otros nutrientes que si pueden aparecer como deficitarios en algunos niños de la unión europea (ácido alfa-linolénic, ácido docosahexaenoico, hierro, vitamina D y yodo), evidentemente no en todos, se pueden proporcionar a través de una alimentación adecuada sin necesidad de suplementar.
  • Una dieta equilibrada cubrirá todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo de los niños, en el caso de no seguir una dieta equilibrada este tipo de leches pueden ayudar a alcanzar los nutrientes deficitarios, pero siempre es mejor que aprendan a comer de manera saludable y equilibrada que poner remedio a una inadecuada nutrición con un alimento enriquecido.
  • Además si nuestros hijos están correctamente nutridos y se les ofrecen leches enriquecidas, puede existir un riesgo de hipervitaminosis, es decir, un exceso de vitaminas, ya que con dos vasos diarios de muchas de estas leches se alcanza el 100% de los requerimientos de nutrientes diarios.
  • Si una alimentación equilibrada proporciona todos los nutrientes necesarios ¿de verdad queremos invertir el triple de dinero en leches enriquecidas que en una leche de vaca entera?

Conclusión:

La dieta mediterránea es uno de los mejores ejemplos de dieta equilibrada y saludable, por ello es una opción ideal para que nuestros hijos crezcan de manera sana sin necesidad de enriquecer con alimentos o productos siempre que estén sanos.

Además del propio criterio como profesional la Autoridad  Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emitió un informe donde evaluaba los efectos de las leches infantiles enriquecidas o de crecimiento en los niños, concluyendo lo mismo que muchos de nosotros, donde consideraba que dichas leches no son necesarias en la población sana.

MERIENDAS DIVERTIDAS Y SALUDABLES

MERIENDAS DIVERTIDAS

Muchas veces conseguir que los peques de la casa coman fruta resulta una “batalla”. Cuantas veces he oído: “a mi hijo no le gusta la fruta”. Por norma general no suele ser cierto, pueden no gustarle algunas frutas, pero no todas. Los pequeños suelen ponernos a prueba o simplemente prefieren otra cosa que les resulta más atractiva. No hay que forzarlos ni obligarlos, lo ideal es dar ejemplo: si los papás coméis la fruta acabaran imitándoos y también la comerán.

Aún así podemos hacerles meriendas divertidas o mejor aún prepararlas con ellos, se divertirán, os divertiréis y les encantará “trabajar” con vosotros en la merienda. Dejad volar vuestra imaginación y crear platos divertidos  con frutas de temporada para obtener todo su sabor, olor y nutrientes.

Aquí tenéis algunas ideas geniales que he encontrado por la red.